sábado, enero 06, 2007

EL MAR CALMO DE TUS OJOS











EL MAR CALMO DE TUS OJOS


En las mañanas, descolgabas mis ojos
que dormìan suspendidos de la luna,
y los llevabas a pasear por tus calles,
les mostrabas tu gente y tu abecedario.


La noche, aùn vigilaba sonàmbula
los restos de unos amores taciturnos,
embriagados de sexo y ojeras humeantes,
y un poste de luz lloraba el desengaño.


A lejos, un tango muerto de pasiòn
desangraba sus letras desde el olvido,
y un semàforo le guiñaba sus ojos
sensualmente a las calandrias mañaneras.


De vez en cuando llegaba la nostalgia
a mis oìdos, y un sollozo incendiado
murmuraba pasiòn de whisky en la esquina,
y una làmpara encendida lo besaba.


Cuando descolgabas mis ojos de la luna
para llevarlos a pasear por Buenos Aires
y en algùn recoveco nos besàbamos,
las mariposas libaban nuestros sueños.


Para llevàrselos de un vuelo a los pàjaros
del alba, y al gato gris que sueña duendes,
la brisa que descendìa hasta nosotros
nos seducìa presentando batalla.

El sol, muerto de celos nos vigilaba,
e impacientemente buscaba a la luna
que habìa marchado con la noche a otros mundos,
sudando y de rabia, pisaba sus penas.


Cuando descolgabas mis ojos dormidos,
y el mar calmo de tus ojos fenecìa
en mi corazòn no dormido,
valìa la pena amar y ser amada.

SANDRA IGNACCOLO
Derechos de autor


2 comentarios:

Marìa Josè Abad Martìn dijo...

mi cara amica, en esta poesia el alma se eleva hasta el cielo. hermosa forma de elevarla.

besos

Sandra Ignaccolo dijo...

Ciao carissima sorella, grazie per tutto, baci a te.