domingo, diciembre 21, 2008

QUE NADIE DIGA





Que ninguno reduzca sus lágrimas de acero,
que exhiban las guadañas el brillo de la muerte,
que las aplanadoras se eleven y rescaten
del olvido, el deceso absurdo del diccionario.

Que nadie modifique las calles, los acervos,
ni las luces o sombras de las mentes perversas,
para que todos lloren la impronta innecesaria,
de los cuadros hostíles, que presenta la vida.

Que jamás la justicia se incline ante los bífidos,
rastreros y traidores, que encierren tras las rejas
a los viles, que lustran con sus lenguas indebles
las aceras impunes de “dioses” terrestres.

Pero que nadie diga que no ha sido advertido
a burlar los vocablos, a plantar estandartes,
a pregonar los sueños y a iluminar las mentes,
que no digan que nadie se lo ha manifestado.



3 comentarios:

Hugo Dante Tortorelli dijo...

Tu poema muy original, lleno de romance, toca el alma del lector. Mis felicitaciones.
Hugo Dante Tortorelli

Hugo Dante Tortorelli dijo...

TE AMO... TE AMO

La vida, llevaba fuego,
eras mas fuerte, eras pensamiento,
y yo, ante tu seno, tierno, ajeno,
te ame un dia, hoy te recuerdo.

Y digo eras vida, no solo invierno
fuiste semilla en todo mi cuerpo;
mientras el frio fragil, sereno,
cubrio de espanto solo el terreno.

Te extrano, te anoro, te quiero
cada sentido, dejo asi recado;
solo que tu resististe al pecado,
hoy solo estoy erguido, te amo... te amo.

Hugo Dante Tortorelli

Sandra Ignaccolo dijo...

Muchísimas gracias Hugo, qué gusto me da volver a saber de vos.

Besos.